¿Por qué mi gato orina fuera de la bandeja de arena?

Si tu gato hace pipí fuera de su bandeja, puede ser por motivos de salud, estrés o porque está marcando su territorio. ¡Descubre aquí las causas y posibles soluciones a que tu minino orine en otros lugares de la casa!


Cuando el gato hace pipí de manera recurrente fuera de su bandeja de arena, lo primero que tenemos que diferenciar es si lo hace como marcaje o por otras causas.

¿Mi gato está marcando o está orinando?

La manera de descubrirlo es fijándonos en cómo se produce esta acción. Si el gato lanza el pipí en vertical (y eso normalmente va acompañado de: cola levantada, movimiento con las patitas, sacudidas pequeñas de la cola y chorro de pipí contra la pared u otros objetos) es que está marcando el territorio.

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El gato es un animal territorial y una manera de acotar su espacio es con señales olfativas. El orín del gato tiene feromonas que son reconocidas por el mismo minino y por otros de su especie.

Especialmente los gatos macho sin castrar tienen esta necesidad de marcar terreno para llamar a las hembras. Si este es el caso de tu minino, la solución más óptima es la castración.

Otro caso de marcaje se produce cuando el gato siente una amenaza extraña, como puede ser el gato/perro del vecino o personas ajenas en su casa (sobre todo si son gatos asustadizos).

Si las amenazas son del exterior, lo ideal es que la bandeja de arena se sitúe en un lugar tranquilo dentro de la casa. Si las amenazas están en el propio hogar, hay que buscar la manera de apaciguar su ansiedad con, por ejemplo, feromonas para gatos.

En caso contrario, si el gato se agacha y deja caer el pipí en horizontal es que está orinando. Y muchas veces rasca alrededor del lugar en el que ha orinado, como si intentara tapar el pipí igual que hace en su bandeja de arena.

Los motivos por los que el gato orine en el sofá, en el suelo, etc. son muy diversos, ahora los veremos.

Los gatos pueden hacer pipí fuera de su bandeja por enfermedad

Una de las causas más comunes por los que el gato orina por la casa es que tenga algún tipo de enfermedad. Esto puede ir desde una simple cistitis que le cause dolor al orinar (en estos casos suele aguantarse mucho y el pipí es abundante) al estrés o la depresión.

Las infecciones o irritaciones de las vías urinarias hacen que el gato no quiera o no pueda ir hasta la bandeja de arena a hacer pipí. A menudo lo hacen cerca de la propia bandeja, como si no hubieran llegado a tiempo. En estos casos lo mejor es visitar al veterinario para que diagnostique la molestia concreta y se ponga remedio a tiempo.

Otras causas médicas más complicadas son las depresiones, la ansiedad, etc. Este tipo de patologías van acompañadas de otros síntomas como vigilancia y búsqueda constante, hiperactividad o, en caso opuesto, aprensión y desasosiego. Para ello es aconsejable visitar al veterinario o a un terapeuta felino que determine el estado del gato y busque la solución.

Por último, aunque no sea exactamente una enfermedad por sí misma, la vejez también puede ser causa de que el gato orine fuera de su bandeja. Los gatos viejitos pueden llegar a perder movilidad, estar más apagados, y suelen ser más propensos a contraer infecciones u otras enfermedades. Por ello, a veces los gatos que llegan a ser muy mayores también orinan por otros rincones de la casa.

Rechazo a la bandeja de arena

A menudo el motivo por el que el minino no hace pipí en su caja de arena es más sencillo que todo lo que hemos visto: simplemente tiene problemas con la bandeja sanitaria.

Este rechazo se puede dar por diversas causas:

  • La bandeja de arena está sucia: los gatos son animales muy limpitos, como bien sabéis, y si encuentran que su caja de arena está demasiado sucia para su gusto pueden decidir no usarla. En estos casos no solo hacen pipí fuera, también pueden defecar. Para evitarlo, se aconseja limpiar la arena de manera habitual (si es arena aglomerante, se retiran a diario o cada dos días los montones, y se va rellenando de arena nueva; si no es arena aglomerante, se cambia la arena completa aproximadamente cada 2-3 días).
  • El tipo de arena no le gusta: hay muchas tipologías de arena para gatos, y no todas son del agrado de los mininos. El gusto cambia en cada gato, pero a menudo los rechazos suelen darse a arenas perfumadas o con olores extraños. Incluso el detergente que usemos para limpiar la caja puede ser motivo de rechazo para el minino. La solución es usar detergentes suaves y arenas con olor neutro, o a madera u otros elementos naturales.
  • Cambio repentino de la arena o del arenero: el gato es también animal de costumbres, por lo que puede reaccionar mal ante cualquier cambio. Y el de su arena es uno de los especialmente sensibles, por lo que se recomienda que estas variaciones de tipo de arena o incluso de la bandeja, se hagan de manera paulatina.
  • La propia caja de arena y su posición: la bandeja de la arena tiene que ser suficientemente grande para que el gato quepa con comodidad. Además, tiene que estar en un lugar poco transitado y tranquilo,ocupando la zona correcta en la casa.
  • No quiere compartir su bandeja de arena: en casas que hay más de un gato (sobre todo cuando ha llegado un gato nuevo recientemente) puede darse la situación que a alguno no le guste compartir su caja. En este caso la solución es tener diversas bandejas de arena.



Otras causas asociadas al arenero son que el gato tenga un mal recuerdo del mismo (por ejemplo si le reñimos estando en él, o si le damos medicación mientras lo usa; por lo que se deben evitar estas situaciones negativas) o que no haya aprendido a utilizarla.

Lo importante es que intentemos determinar en qué caso se encuentra nuestro gato y actuemos en consecuencia. Analizando el compartimento seguramente tengamos ciertas pistas de por dónde tirar.

Artículo original en www.cosasdegatos.es/

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