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Ni Aspirina, ni Paracetamol, ni Ibuprofeno

Ni Aspirina, ni Paracetamol, ni Ibuprofeno

 

Si vemos a un perro un gato que “no se siente bien”, no es raro pensar en darle algo que trae al humano alivio a múltiples síntomas, como son la Aspirina, paracetamol o incluso ibuprofeno, Sin embargo… CUIDADO! Muchas cosas que para el humano son inocuas o de baja toxicidad para los animales domésticos pueden ser ALTAMENTE PELIGROSAS.

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TAL COMO EN EL HUMANO NO ES CONVENIENTE AUTOMEDICARSE, con mayor razón cuando se trata del organismo de un perro o un gato: la consulta con un especialista se vuelve INDISPENSABLE para que no hagamos MÁS MAL QUE BIEN.

La Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad Animal indica que en el período comprendido entre 1992-2002, su centro de Envenenamiento recibieron 232 llamadas relacionadas con gatos y 1232 relacionadas con los perros que ingirieron paracetamol; el 95% de los casos los propietarios dieron intencionalmente ésta sustancia a sus perros y gatos para el supuesto alivio del dolor, fiebre y dolencias inespecíficas.

 

Los gatos son mucho más sensibles a la intoxicación por paracetamol que otras especies ya que éste provoca entre otras cosas, la muerte celular (típicamente en el hígado) en el organismo del animal. En los felinos los signos de intoxicación se desarrollan entre 3-12horas tras la administración. Los más comunes que nos pueden hacer intuir que nuestro gato ha ingerido paracetamol a dosis tóxicas son: debilidad, depresión progesiva (cada vez se va quedando más quieto), vómitos, disnea (dificultades respiratorias), taquicardia y las mucosas se van poniendo pálidas para luego cambiar de color cianótico (típico color morado en boca, nariz, orejas…). En perro los signos suelen aparecer entre 1-2 días de la ingesta de la sustancia, apreciandose anorexia (no come), vómito, dolor abdominal y shock.

 

 

El tratamiento REQUIERE DE LA AYUDA DE UN VETERINARIO. Consiste en desintoxicar a través de lavado gástrico, vómitos y carbón activado. Existe antídoto oral y por vía venosa. En casos necesarios debe realizarse transfusión de sangre. Lo demás es terapia de mantención y evitar el stress en gatos.

 

La Aspirina (Ácido Acetil Salicílico) puede ser más tóxica en gatos que en perros, por la deficiencia de cierta enzima llamada glucoronil transferasa. Sus efectos tóxicos son supresión de médula ósea, inhibición de la acción de las plaquetas (favorece sangrados), hepatitis tóxica, úlceras gástricas y acidosis metabólica.

Un gato se intoxica con una aspirina de niños dada una vez al día y un perro de 10 kilos se intoxica con una aspirina de adultos al día. Los signos clínicos aparecen entre las 4 y 6 horas posterior a la ingesta.

 

El Ibuprofeno es popular y efectivo, entre los medicamentos utilizados para tratar dolor e inflamación en las personas. Pero en los perros, el ibuprofeno puede fácilmente excederse en cuanto a niveles tóxicos se refiere. La causa más común de intoxicación por ibuprofeno es cuando un dueño bienintencionado trata de aliviar el dolor en su perro adiministrándole una dosis que él considera adecuada y sin conocer cuál es el nivel tóxico. Aparte de úlceras, el incremento de la dosis de ibuprofeno gradualmente causa falla renal y, si no se trata, puede ser fatal. Los síntomas incluyen pérdida de apetito, vómito, heces oscuras, vómito con sangre, debilidad y aletargamiento.

 

En definitiva que antes de darle una medicación a nuestros amigos de cuatro patas, siempre es conveniente consultarla con el veterinario aunque sea telefónicamente pues incluso una medicación para animalitos, o recetada con anterioridad, no empleada adecuadamente en cuanto a dosis o tiempo puede ser perjudicial para nuestros amigos peludos.

Fuente: I.S.I.S Programa de Protección Animal y Ambiental

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Porqué no debes poner cascabel a un gat@

Me ha parecido importante contaros por qué no debes poner un cascabel a tu gato. A la mayoría de la gente le parece una monada y como muy aceptada la imagen de un gato con un cascabel, pero la verdad es que aunque pueda parecer un accesorio muy chulo, y algunos creen que necesario, cada vez hay más detractores de que se los gatos lleven en su cuello un collar con cascabel.

¿Por qué no es una buena idea poner un cascabel a tu gato?

El principal motivo para que no le pongas este ruidoso accesorio a tu gato es por el ruido. No solo es un ruido constante y molesto para ti sino que es perjudicial para tu pequeño peludo.  El collar con cascabel está muy próximo a sus orejitas y con el paso del tiempo someterle a esos estímulos sonoros tan fuertes de forma continua hará que tu gato pierda agudeza auditiva, y no es por nada, pero dañar de esa manera su pabellón auditivo es como negar parte de su instintiva naturaleza. En el peor de los casos,podría acabar completamente sordo si el cascabel es grande y muy sonoro. No puedo deciros que exista alguna prueba científica de esto, pero cre0 que es de sentido común que si llevas un aparato pegado a tus oídos durante toda tu vida mermará tu sentido auditivo.

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Otro motivo de peso es que el ruido del cascabel afecta al estado de ánimo de tu pequeño peludo.  Si tu gato lleva colgado a su cuello un tintineo perpetuo, es muy posible que trastorne su ánimo y se ponga nervioso. Si conoces a los gatos, sabrás que si algo les define es la tranquilidad, la paz, su forma de vivir desprende un halo muy zen.  Los gatos son sigilosos, se mueven con agilidad, suavidad, delicadeza y ante todo, son la viva imagen de la relajación. Y seamos sinceros, con un cascabel en su peludo cuello, tu minino se pondrá de los nervios y a ti de paso.

Una razón de peso para no poner cascabel a tu gato es que no es nada nada cómodo. No es extraño ver a gatos intentando quitárselo de todas las maneras posibles, e incluso morderlos para que no oír su tintineo. Aunque tu gato haya asimilado el hecho de llevar un collar sonoro, piensa que no es algo natural para él, así que mejor deberías quitárselo.

Si después de darte estas razones sigues queriendo ponerle un collar con cascabel a tu gato , al menos, pónselo de forma eventual, y procura que sea de pequeño tamaño para perjudicarlo lo menos posible.

Somos conscientes de que un collar sirve para identificar a tu pequeño, es un método antiparásitos, es estético, puede ser un dispositivo electrónico de movimiento, etc. Pero ten en cuenta que aunque debas ponerle obligatoriamente el collar, el cascabel no tiene por qué formar parte, así que evítalo por el bien de tu amigo felino. Prueba a ponerte en el lugar de tu gato, porque lo que para ti puede ser bonito y simpático, para tu gato puede ser una tortura auditiva que perturba la paz de tu gato.

Fuente: Reme 

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Pautas cachorr@s

No, tu cachorro no se mea para fastidiarte

“¡Parece que está esperando a que lleguemos a casa para hacer pis!”

“Cuando lo dejo solo mucho tiempo no falla, se hace pis o caca en el salón para mostrarme su enfado”.

¿Cuántas veces habéis escuchado sentencias como estas o, incluso, se os ha pasado por la cabeza la sospecha de que vuestro indomable cachorro ha decidido mear o cagar en vuestra habitación para fastidiaros?

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Hoy quiero hablaros en el blog de los errores más comunes que cometemos los humanos al tratar de que nuestro cachorro haga pis y caca en el lugar que, bajo nuestro punto de vista, es el adecuado (primero periódicos o empapadores, después calle).

El primer y extendidísimo error es castigar al cachorro por algo que es, simplemente una necesidad física. Entre los castigos más comunes están restregarle el hocico sobre su meada o cagada o regañarle bastante tiempo después de haberlo hecho. A muchas personas les sorprendería saber que es mucho más sencillo premiarlo cuando mea donde debe hacerlo para conseguir que lo haga.

También es un error reñirle cuando lo vemos hacer sus necesidades en un lugar no adecuado. Sí, aunque lo veamos y lo pillemos en el preciso momento en el que está meando, regañarle es un error: solo conseguiremos que lo haga a escondidas y que no se sienta cómodo haciendo pis o caca ante nosotros. ¿Resultado? Arriesgarnos a tener posibilidades de que no lo haga cuando lo saquemos a la calle al estar nosotros delante.

El trabajo correcto con un cachorro en este tema es relativamente sencillo, pues sabemos más o menos cuándo van a mear o cagar: después de beber, comer, dormir o jugar, en líneas generales. No retrasemos su salida tras estas acciones, por tanto, para que podamos premiarlo cuando haga sus necesidades en el sitio en el que consideramos que debe hacerlas. Y si en ese momento no podemos salir de casa, no lo dejemos sin supervisión: esperemos con él en la habitación donde tengamos los periódicos o el empapador, para poder premiarlo al momento.

Por supuesto, si estamos en la calle, una vez que hace pis y caca no debemos salir pitando hacia casa, o asociará el acto al fin del paseo… y lo retrasará. Llevar una correa muy corta tampoco es aconsejable, podría sentirse incómodo tan pegado a nosotros y no decidirse a hacer sus cosillas.

Todo esto que os he contado son normas genéricas: no olvidemos que debemos prestar atención a las necesidades individuales de cada perro. Algunos tienen miedo en la calle; otros se distraen demasiado; alguno, incluso, puede tener un problema de salud que puede hacer que le resulte más difícil aguantar… y, por tanto, necesitar la ayuda de un profesional.

Artículo de Rita Etología 

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